jueves, 1 de septiembre de 2011

A Candela

Mirá Candela, lo primero que quiero decirte es que mi naturaleza es hipócrita y egoísta, la verdad es que mientras te buscaban, mucho no me importaste, te dediqué algunos minutos por televisión y eliminé mis culpas creyendo que era suficiente con sentirme consternado con la noticia. Ayer, como a esta hora, se dio la noticia de tu aparición y tampoco me importó mucho. Eso si, te dediqué bastante mas tiempo. Aunque por cierto, un tiempo muy inútil y estéril porque vos ya no estabas entre nosotros. Hoy salí a trabajar como siempre y mas allá de las noticias, mi día no fue muy distinto a otros. Te cuento esto, porque tengo miedo que no sepas porque te pasó lo que te pasó. Que esperabas?, está en nuestra naturaleza.
Es altamente probable que estas cosas sigan pasando, pero como no quiero sentirme mal, voy a intentar lavar mis culpas así que te cuento que no soy el único al que mucho no le importaste.
Hace muy pocos años, en este país hubo un hecho espontáneo y simultaneo que le llamó la atención al mundo entero y le costó el puesto a un presidente. El cacerolazo, te acordás?. No creo, eras muy chiquita. Eso si fue importante, nos habían tocado el bolsillo, se quedaban con nuestra plata, ese día salí a la calle indignado y muy molesto, ayer no. Pero tampoco mis vecinos.
Después de eso, vino lo del campo y los cortes de ruta, desde que desapareciste no cortaron ninguna ruta. Ni hablar de los piquetes o los bloqueos a empresas. Por vos nadie organizó ninguno.
Por ahí ahora hagamos alguna marcha o algo así y te demostremos aún mas nuestro egoísmo porque mientras estuviste desaparecida no hicimos nada.
No hace mucho hubo elecciones en todo el país y se gastó mucha mas plata en hacerlas, de la que se usó para buscarte. Nos obligaron a concurrir a votar como una acto cívico importante e ineludible. Hasta nuestra constitución te descuidó. El preámbulo debería decir que nada es mas importante que la vida de un niño y mientras cualquier niño del país este perdido, se suspende cualquier actividad cívica, pública o privada, hasta que aparezca. Deberían decretar asueto nacional y obligarnos a ir a tocar puerta por puerta preguntando por vos. Eso si sería hacer algo. Si me pasara a mi, a pesar de no haber hecho nada por vos, soy lo suficientemente hipócrita como para reclamar algo así. Que el presidente o el gobernador me nombren por la televisión, o un funcionario me diga que 1000 o 2000 policías o un millón buscan a mi hijo, no me alcanzaría.
Se que hubo gente que te buscó y puso mucho mas que otra, pero también se que no fue suficiente, porque para salvar tu vida nada era suficiente. Famosos de todo el país te dedicaron algo asi como 48 horas por Candela, se sentaron en un call-center y recibieron cientos de llamadas. Después de tu aparición, algunos hasta se enojaron mucho y dijeron “con los chicos no”. Hoy, estas en todos los canales, radios y todo tipo de canal de información, en algunos, hasta te siguen ultrajando y cuentan como te encontraron. La escusa, es que todo debe saberse para que no vuelva a pasar. Mentira, para que no pase hay que hacer algo. Mi abuelo, un viejo que había sido exiliado de España por la dictadura de Franco un día me dijo: “sabes cual es el problema de la Argentina? Que nunca tuvo una guerra. No sabe lo que es el hambre de verdad. No sabe como es comer basura o ver como matan a tu esposa o a tus hijos. Por eso pasan estas cosas”. Creí que era exagerado. Hoy no sé.
Es que somos así, hipócritas y egoístas por naturaleza. Hace muy poco, en la entrega de los Martin Fierro hubo un padre que había perdido a una hija y recibió una estatuilla en su nombre. Minutos mas tarde, un amigo suyo subió a recibir su propia estatuilla por otra nominación y le dijo en cámara y con lágrimas en los ojos “Tu dolor es mi dolor…”
-En serio? Pensé.
Pero si vos no perdiste un hijo como haces para saber lo que se siente?. Me pareció tan sensible que me dio envidia. Lo que no entendí, es porque no se lo dijo en privado o en su casa. En televisión, no parecía necesario.
Entendes Candela?, No estás en la constitución, los gobiernos gastan la plata en otra cosa y la sociedad, o se muestra indiferente ante casos como el tuyo o cree que identificarse con el dolor es suficiente.
Ojalá aprendamos. Ojalá que no haya un próximo niño desaparecido pero si lo hay, que alguien nos ilumine y nos de fuerza, honestidad y entereza para actuar. Que todo el mundo salga a la calle con una foto pegada en el pecho. Que nadie vaya a trabajar o a estudiar y que todos salgan a buscarlo. Que los medios gráficos o televisivos solo pongan una placa en todos los canales con una foto del niño buscado y que todas las emisoras pasen una grabación que no haga otra cosa que repetir su nombre. Vas a ver como aparece.