miércoles, 29 de junio de 2016

Messi ya no es un perro


Una maestra le pide en una carta que no le de "el gusto a los mediocres" y que sea un ejemplo para sus alumnos, salen por facebook miles de pedidos de me gusta, también hay solicitudes de firma digital para que no se vaya, horas y horas del operativo clamor y todo el mundo opinando casi en primera persona, incluso este sábado hay un banderazo. Todo para que Messi no deje la selección.
No pude mantenerme al margen y soy un opinólogo mas, solo me demoré un poco mas que gran parte de la gene e intenté reflexionar un poco para tratar luego de no arrepentirme de lo que pudiera escribir. Uno es preso de sus palabras y trato de ser coherente.
El titulo de este editorial tiene la explicación en el cuento de Hernan Casciari (Messi es un perro) en el que describe a Messi por su obsesión por la pelota y el gol sin fingir faltas, sin importar el resultado parcial, sin importar casi todas las mañas del futbol y del poder, y solo dejándose llevar por su placer de ver entrar la redonda en el arco rival.
Bueno, ese Messi ya no está. La selección Argentina dejó de divertirlo y se transformó en una frustración. Parece haberse dejado llevar por su enorme superioridad frente al resto de los mortales y se cargó solito la responsabilidad de no conseguir un título nacional.
Por alguna extraña razón todos nos sentimos con derecho a pedirle que se quede. Me pregunto, si a la maestra que le escribió la carta la trataran mal las autoridades del colegio una y otra vez, al punto de hacerla renunciar por no soportarlo, y al anunciar su renuncia sus alumnos que la quieren mucho le pidieran que se quede, que haría?. Maradona opinó que no tenía personalidad y le contestaron que era golpeador y drogadicto. El argentino es un bicho raro, no opina, exige. Nos cuesta mucho ponernos en la piel del otro y dejar ser. Somos de verdades absolutas.
Porque pedirle mas, a alguien que nos da algo excepcional y que nadie mas puede darnos? Porque decimos que está en deuda con nosotros o con la selección? Que le dimos para que deba retribuirnos o escucharnos?

Hay un concepto que valoro e intento practicar con la gente que quiero. La INCONDICIONALIDAD, querer a alguien y desearle lo mejor sin exigirle nada a cambio, sólo entregar por el enorme placer de verlo feliz y disfrutar sus logros con sus ojos y no con los propios. Puede ser por agradecimiento a lo ya hecho o simplemente por amor.
Pero en el fondo soy argentino, no puedo evitar pedirle, todos le piden, lo intento pero no puedo.

Yo también te pido Lio, te pido PERDON, perdón Lio.

domingo, 19 de junio de 2016

A mi el próximo mundial ya no me interesa

Cuando terminó el mundial 90 estuve en plaza de Mayo. Había que agradecer la hazaña y ese subcampeonato fue casi mejor que un Mundial. Dejamos afuera a los que insultaron nuestro himno y nada menos que a los mas ganadores del mundo. Hay quien dice que no lo merecíamos, pero quien lo merece más que aquel que ha dejado la vida para conseguirlo? Ese mundial fue un hecho patriótico, debería enseñarse en las escuelas igual al que se hace con la gesta de mayo o la batalla de San Lorenzo. San Martin se cae del caballo y le da un pase a Caniggia para que ganemos una batalla impensada.
Siempre digo que tuve la suerte de vivir la era de los mejores deportistas de la historia. Soy contemporáneo con mis héroes y sus records que aun esperan ser batidos. Por estos días Messi intenta batir el record de Batistuta, un record que vi a Bati hacer y voy a ver a Leo romper.
Pasaron muchos años para que Shumi pueda batir el record de pole position de Ayrton y vi como pasaban ambas cosas.
Lo único que a veces sueño es que me hubiera gustado tener un mano a mano con alguno de ellos y que me cuente en vivo como lo hizo. Quien no quisiera conocer a su ídolo? Ver el partido es genial, pero tenerlo mano a mano...

La selección juega en Córdoba y para Joako (10) y Mateo (7), ver a Messi sería fantástico. Escucho por radio que van a entrenar en Villa Esquiú en el  complejo de Belgrano de Cordoba y como tengo conocidos intento conseguir que en algún momento de esos tres días los chicos puedan ver a la selección no más de 5 minutos, pero verlos y cumplir su sueño. No se da. Belgrano no quiere que nadie entre al predio porque la AFA le paga muy bien y sueñan con que cada vez que vengan a Córdoba usen sus instalaciones. El hotel Quórum queda a diez minutos de mi casa pero como mucho podrían ver el micro. No es lo mismo. Finalmente como había escuchado que a las 12 llegarían y estarían hasta las 17 para luego partir a entrenar me decido y les digo cual es mi plan.
Hasta ese momento, no les había dicho nada porque alimentar una ilusión que después no se concreta les hubiera partido el alma. Negocio con su mamá que no vayan al colegio y los llamo para contarles.

-Bueno. Vieron que la selección juega en Cordoba?
-Si papi como no lo vamos a saber. En el cole muchos compañeros van a la cancha. Vamos a ir?
-No. No pude sacar entradas pero como en un ratito van a llegar al Hotel que queda cerca de casa, que les parece si vamos y tratamos de verlos?

Gritos eufóricos y entusiasmo descontrolado me hicieron notar que la apuesta era grande y empecé  a temer que si la cosa no se daba la desilusión fuera grande. Pensé por dentro "para que me metí en esto? "
Mi hipótesis de mínima era al menos verlos pasar y sacarles alguna foto. Si no salía al menos eso, me lo iba a reprochar yo mismo.
Nos subimos a auto y a las dos cuadras Joako pregunta.
-Y si nos firman un autógrafo?
Se seguía complicando. Mi intuición me decía que con suerte verían el micro y nada más.
-Pa, da la vuelta y busquemos dos camisetas de argentina y un fibrón para llevar y que nos firmen.
Volvimos. Cada uno agarró la suya y se subieron al auto contentos.
En ese momento me pareció importante y oportuno aprovechar los diez minutos de viaje hasta el hotel para bajar los decibeles y tratar de explicarles que por ahí no los podíamos ni ver.

-Miren, escuchen lo que les voy a decir. Lo que vamos a intentar hacer es muy difícil. Piensen que Messi es la persona más famosa del mundo y todos lo quieren ver y tocar. No es habitual que la gente esté cerca y pueda tocarlos. Tienen que saber que como mucho podremos verlos bajar del micro y sacar alguna foto. No quiero que se desilusionen si no los vemos, tienen que estar contentos que hicimos el intento. Si no se da hoy, por ahí la próxima vez que vengan tenemos más suerte. Los veía tan exaltados que ya me daba miedo que no pasara nada. Mi fatídico y pesimista sermón duró casi hasta la llegada al hotel. Creo, que de haber sido más grandes me hubieran preguntado y si estas tan seguro que no los vamos a ver para que nos llevas?. Hubiera sido una pregunta justa pero mi mayor preocupación en ese momento era que no se sintieran mal y lo que iba a ser una fiesta terminara en catástrofe.

Mateo -Papi, que hacen los jugadores en el hotel? porque viven ahí antes de los partidos?

-Porque viajan todos juntos a las ciudades donde juegan. Cada uno viene de un lugar distinto y están lejos de sus casas entonces cuando hay partido de la selección a juntos y viven juntos durante unos días.

-Y que hacen?

-Entrenan y descansan también. A veces, el último día antes del partido comen un asado todos juntos.

En ese momento a Mateo se le iluminaron los ojos y vio una oportunidad soñada.

Mateo -Joako!! Joako!! y si nos invitan al asado?

Joako- Estaría rebueno!!!!!

Comprendí rápidamente que mi intento de bajarles el entusiasmo había sido totalmente estéril. Tenían un nivel de adrenalina incontrolable.
Un minuto después estábamos estacionando a metros del hotel y vimos llegar el micro. Nos apuramos un poco y nos pusimos frente al vallado, había poca gente, no éramos más de 100 personas repartidas en un vallado de 40 metros, estábamos cómodos y sin apretujarnos. Los puse delante de mí y les hice un corralito con mis brazo para que si se llenaba de gente no los apretujaran. Mi idea era quedarnos las cuatro horas que estaban en el hotel antes de entrenar para ver si veíamos algo.
Llegaron en dos micros y uno tapaba al otro. No los vimos ni bajar. Los choferes acomodaron los micros y la puerta del hotel que estaba a unos 30 metros de nosotros quedó libre pero ya habían bajado y entrado al hotel. La gente se quejaba y no se explicaba porque ni siquiera los choferes tuvieron el tino de estacionar de otra forma y que se los pudiera ver.
No más de cinco minutos después salió un asistente del hotel y mirado hacia el vallado levanta la mano derecha y con los cinco dedos abiertos y moviéndola hacia adelante y hacia atrás hace el glorioso gesto traducido en palabras a "ya va" o "esperen". Se desató la euforia. Ya sabíamos que algo iba a pasar. Me imaginé que posiblemente nos regalaran gorros o fotos de los jugadores autografiadas.
No pasaron ni dos minutos y ahí estaban, uno a uno empezaron a salir con Messi a la cabeza y caminando directo hacia nosotros. En ese momento la gente se empezó a amontonar y si bien éramos pocos tuve que aferrarme a la valla para que no aplastaran a los peques. Rápidamente Messi quedó a menos de un metro nuestro y firmaba autógrafos y camisetas sin firmarle a Joako y Mateo porque estaban bajos y no los veía, en ese momento entendí que mi intervención iba a ser necesaria y con Messi a escasos 50 cm le grité varias veces Leo, los nenes !!!! Leo, los nenes !!!!. Se volteó, se agachó, los miró a los ojos y les pidió la camiseta de a uno por vez. Estaba tan cerca que mientras les firmaba le tocaban el brazo como alabando a su dios.
Terminaron de pasar los jugadores y Mascherano y el Kun también les firmaron. Todo no duró más de 15 minutos. Los 15 minutos de gloria que todo niño sueña con tener.

En aquellos años del mundial noventa si hubiera podido tocar a Diego o Cani y decirles cuanto le agradecía la alegría que me daban hubiera sido el tipo más feliz del mundo.
Ahora que lo tuve a Messi a menos de medio metro no pude ver en él al mejor jugador del mundo, ni al ganador de muchos balones de oro, ni al hombre record de jugadas imposibles. En ese momento sus hazañas futbolísticas no me movieron un pelo. Lo que vi,  es a un tipo que me regalaba uno de los momentos más felices de mi vida y que poco tenía que ver con el fútbol. Me regalaba para mis hijos un momento que soñaron como tantos otros pero que tuvieron la suerte de vivir. Bajé la cabeza y los vi como se abrazaban y se emocionaban con sus camisetas firmadas. Levanté la cabeza y grite fuerte "gracias Leo !!!" me miró y sonrió. Si gana un mundial o no para mí ya es historia. Lo mejor que pude verlo hacer ya lo hizo, seguramente ahora que es padre, el también ya lo sabe...

Feliz día del padre!!!


Feliz día VIEJO, te extraño!!!

                                                     

                                                     

                                                     

domingo, 12 de junio de 2016

Saber negociar

Cuando la cosa se pone difícil a veces tenemos que negociar con seres majestuosos o enemigos despiadados para conseguir nuestros objetivos. Por eso, le pido a Dios que me ilumine y al Diablo que me de calor así puedo mandar a la mierda a Epec y Ecogas...

viernes, 10 de junio de 2016

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