domingo, 10 de diciembre de 2017

La enseñanza que me dejaste

Joaquin con 12 años está a punto de entrar en la adolescencia, en ese lapso de tiempo, la vida tiene un puntal. La amistad. La valoración que los argentinos le damos a este vínculo, en ocasiones, hasta supera los vínculos familiares. Un amigo es todo. Sentís un sentimiento de lealtad que hasta ese momento no conocías y no te imaginas tu vida sin ellos. Cada 20 de julio le compite a la navidad y el año nuevo y  te jurás estar siempre presente. Durante años te juntas con ellos cada vez que podés y el vínculo se fortalece. Cuando terminás el secundario y la relación sigue empezás a entender que esa gente se quedará en tu vida. Con unos tenés un vínculo más fuerte que con otros pero todos están.  Al menos, así me pasó a mí. Después llegó el primer casamiento y el segundo y el tercero. Yo estuve en el de ellos y ellos estuvieron en el mío y eso que me fui a 700 km de Villa Devoto, el barrio que nos unió. Más tarde llegaron los cumpleaños de 15 de los que tuvieron mujeres y viajamos a sus cumpleaños. Con algunos de ellos tuve y tengo el honor de trabajar ya hace varios años. Algunos son padrinos de los hijos de otros y otros hasta se casaron con las hermanas de sus amigos. Pero a medida que los hijos de unos y otros crecen las demandas de tiempo cambian y ya no están fácil verlos. La coordinación de tiempos es distinta. Más aún en mi caso donde viajar con hijos en edad escolar es toda una complicación porque los sacamos de su rutina y todo se altera. Por suerte los grupos de WhatsApp tan molestos para muchas cosas son muy buenos para mantenernos comunicados con este grupo.
Durante los últimos años he añorado en reiteradas oportunidades aquellos días sin compromisos y de asistencia perfecta los 20 de Julio y los primeros sábados de diciembre al asado de la quinta en Pontevedra.  Al recordar el concepto de amistad que me había hecho en mi adolescencia me cuestiono y me reprocho a mí mismo. Cuando Joaquin me pregunta sobre la amistad no estoy seguro que contestarle. A veces, ni yo mismo estoy seguro de qué es ser amigo. Puedo ser amigo de alguien a quien no veo? Puedo ser amigo de alguien a quien no llamo para ver como esta?
Alguna luz de respuesta puedo encontrar si digo que cada tanto espío sus páginas del Face para ver como están sus hijos y como han crecido.
Las dudas se aclaran y se despejan de la peor manera. RODO se va mucho antes de lo que el destino debió llevarlo y me acordé que lo conocí en su peor momento. Perdía familiares de tan chico que me parecía inexplicable. De aquel día hasta hoy pasaron mas de 30 años y puedo asegurar que cuando van mas de 30 años de relación, cualquiera sea su forma,  con un tipo al que le conocés toda su vida y de repente no está, el vacío se hace grande. No porque dejara de verlo o hablarle porque eso pasaba poco. Sino porque te parte el corazón saber que los suyos ya no lo tienen. Llorás y sufrís. La impotencia que se siente es inconmensurable. La devoción por su familia es su gran legado.
La próxima vez que alguno de mis hijos me pregunte que es la amistad tengo una nueva respuesta para darle.


" La amistad es algo que cuando se te mete en el alma ya no se va, se queda. Es inexplicable. Está ahí, incluso aunque no lo sepas ni lo sientas. Es un sentimiento maravilloso que te une a una persona de por vida y toda tu vida esperarás que este bien y querrás saber que le va bien. Me lo enseñó mi amigo RODO."

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